Clases particulares Latín que no son una lata…

¿En qué momento se me ocurrió elegir Latín? ¡Con lo difícil que es entender esta lengua muerta! Ahora voy a tener que buscar clases particulares Latín para aprobar esta asignatura. Lo que me hacía falta, ya me gustan poco las horas de clase de Latín que tengo, como para encima tener que añadir más horas a la semana con ¡Malditas clases particulares de Latín!

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Este tipo de pensamientos son típicos de quien tiene que lidiar con las clases de Latín y que, además de tener que «soportar» las clases y los, casi siempre habituales, deberes de Latín, tienen que buscar clases particulares de Latín para que está asignatura no sea un lastre en su formación, pero: ¿Acaso no es posible encontrar clases particulares Latín que no sean una lata?

Clases particulares Latín que no sean una lata…

El Latín es una asignatura que aparece en el Segundo Ciclo de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, como una materia optativa, que se puede encontrar, o reencontrar, durante los años de Bachillerato y que también hace acto de presencia en algunos Grados Universitarios de la rama de Humanidades. Osea, que es una asignatura que aparece cuando el alumno ya tiene conocimientos sobre gramática y sintaxis, que resultan esenciales para comprender el latín y, sobre todo para poder traducir los complejos textos.

Y es que ese es uno de los problemas de que el Latín sea una auténtica lata, la dificultad a la hora de traducir un texto que, por cierto, es uno de los objetivos de las clases de Latín. Un objetivo para el que hay que comprender cómo funciona la lengua latina, incluyendo los géneros, las declinaciones, los verbos…  Así que, más pronto o más tarde muchos alumnos tienen que recurrir a clases particulares Latín para desenmarañar el «cacao» de dudas que tienen sobre cómo traducir textos de latín de forma efectiva para un examen.

Es cierto que el diccionario ayuda bastante cuando se trata de determinar el significado de los términos en latín, y es el mejor aliado para realizar una traducción, pero también hay que aprender a manejarlo porque las declinaciones de sustantivos y adjetivos y las conjugaciones de los verbos, en ocasiones hacen bastante difícil saber cual es el término original que hay que buscar, y si este no se conoce, el diccionario resultará más un retraso que un adelanto.

Hasta aquí los principales motivos por lo que plantearse buscar clases particulares de Latín, pero el remedio puede ser peor que la enfermedad cuando las clases particulares se convierten en más de lo mismo, así que para que las clases de Latín particulares no sean una lata lo mejor es buscar un profesor particular de Latín con experiencia en enseñar esta materia y que tenga auténtico interés en ella.

El Latín no tiene por qué ser una asignatura complicada, lo único que hay que conseguir para aprobar es comprender cómo funciona esta lengua muerta y para ello, solo es necesario encontrar un profesor particular capaz de explicar de forma clara estos aspectos en clases particulares Latín.

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