deberes de verano

Clases de deberes de verano

Los deberes de verano son uno de los clásicos del tiempo estival: tan polémicos cuando termina el curso escolar, como olvidados a lo largo de los dos meses posteriores, cuando los planes estivales hacen difícil compaginar la realización de los mismos con otras actividades más apetecibles…

deberes de verano

Sin embargo, a medida que los días van pasando y que la vuelta a las rutinas se hace más evidente, los deberes de verano vuelven a la memoria del alumno de sus padres, que ven que, después de tanto tiempo disfrutando de las vacaciones y del tiempo libre, ahora volver a clase va a ser complicado. Hacer los deberes de verano se convierte ahora en una «necesidad» para afrontar una vuelta a la rutina más natural y sencilla.

Clases de deberes de verano

Pero con tantos días como ha habido de descanso y con un periodo tan prolongado de falta de contacto con las asignaturas de las que hay deberes estivales, ponerse a hacer deberes así, de buenas a primeras, no parece la opción más lógica, ni la más productiva, porque es más que probable que la mayor parte de las actividades propuestas como refuerzo de lo aprendido durante el curso anterior ahora resulten completamente extrañas… Por suerte, aun hay tiempo para buscar clases de deberes de verano.

Las clases de deberes para el verano están pensadas para que el alumno tenga un soporte en el que apoyarse para realizar la tarea veraniega de forma productiva, aprovechando al máximo el tiempo para que la vuelta a clase sea más natural. Sin embargo, son muchos los alumnos que recurren a ellas hacia el final del verano, cuando la vuelta a clase ya está cerca.

En este momento, las clases de deberes comienzan por un repaso de los contenidos principales del curso anterior, utilizando los deberes propuestos como parte de las actividades para repasar, aunque el profesor particular también puede proponer otras actividades y ejercicios con los que se refuercen aquellos contenidos que no se recuerdan muy bien, o los que formarán parte también del nuevo curso escolar.

Las clases de deberes para verano no deberían centrarse en la realización de los deberes para el verano, sino que se deben entender más bien como un apoyo en positivo para que el alumno pueda realizar la tarea de forma autónoma, tal y como su maestro lo había pensado al terminar el año escolar. El profesor particular puede orientar o ayudar en la realización de aquellas partes que pudieran resultar complejas, pero, en realidad se trata de que el alumno sea capaz de desarrollar de forma eficaz unos contenidos que se suponen adquiridos durante el curso anterior.

La vuelta a clase se acerca y es un periodo complicado porque supone vuelta a la rutina, madrugones, deberes, y nuevas cosas que hay que aprender, por ello, para hacer que esta nueva etapa escolar sea más sencilla, los deberes de verano se deben realizar durante todo el tiempo veraniego, si no ha sido así, aun hay tiempo para que los más jóvenes se habitúen a los cambios que están por llegar.

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