10 indicadores de que las clases de apoyo funcionan

Se cree que las clases de apoyo funcionan o no funcionan, así de simple. Cuando la asignatura se aprueba las clases particulares funcionan o, mejor dicho, han funcionado; en cambio, si el suspenso se perfila en el horizonte, las clases de refuerzo no han funcionado.

las clases de apoyo funcionan

Claro que, según esta fórmula, el resultado se obtiene a posteriori, así que hay que tener una cierta confianza en que las clases de apoyo funcionan desde el principio. O confianza, o ser un poco observador, porque lo cierto es que sí que existen algunos indicadores (más o menos evidentes) de que las clases de apoyo están dando sus frutos.

Es más, reconocerlos puede ser una buena forma de previsión para poner mas interés si las clases de apoyo funcionan o, por el contrario, pensar en mejorar la «fórmula» de las clases particulares con más horas de clase, más horas de estudio, o quizás, mayor dedicación e implicación por parte del alumno…

10 indicadores de que las clases de apoyo funcionan

Se puede pensar que las clases de apoyo funcionan si…

  1. La asignatura ha dejado de dar miedo o deja de ser una preocupación que pueda convertirse en una mancha en el experiente.
  2. Cuando el tiempo de clases particulares termina, no termina el tiempo para esa asignatura, sino que comienza el tiempo para aplicar lo aprendido a los deberes o al estudio.
  3. Los deberes se llevan bien hechos a diario, y ello, a pesar de que el profesor particular solo sirva de guía puntual en su realización.
  4. En clase no es complicado prestar atención a lo que el profesor explica, se toman apuntes y, si surgen dudas, se señalan para después consultar con el profesor particular.
  5. Cuando se comunica un examen ya no se piensa en el fracaso, sino que se apuntan contenidos y  fecha para comunicarlo al profesor particular para comenzar a prepararlo.
  6. Los exámenes ya no se suspenden con la peor nota, sino que se empiezan a ver los progresos en forma de mejora, ¡incluso de aprobados!
  7. Aun cuando las clases de apoyo no son diarias, ya hay un tiempo diario asignado para la asignatura, o las asignaturas, que antes daban problemas.
  8. Se comienza a perder el miedo de superar esa asignatura.
  9. El profesor, que antes había dejado claro que la asignatura estaba perdida, expresa su satisfacción por los cambios e indica que «de seguir así, el éxito en esa materia está asegurado».
  10. Se empiezan a hacer planes para el verano. Planes que implican playa, piscina, vacaciones, tiempo libre para pasar con los amigos… pero en este plan no se incluye la posibilidad de tener que estudiar.

Las clases de apoyo funcionan cuando la elección del profesor particular se ha realizado pensando en obtener los mejores resultados, pero para que funcionen es importante la implicación directa del alumno, que no es un elemento pasivo, sino un actor esencial: para que las clases particulares funcionan cuando el profesor particular es bueno, pero sobre todo funcionan cuando el alumno se implica en su formación y confía en que su esfuerzo será decisivo para el éxito.

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