Al ser profesor particular el objetivo es ayudar al alumno a resolver esos problemas que dificultan su aprendizaje, pero una de las mayores preocupaciones es cómo cobrar clases particulares.
Por lo que respecta a la formación privada entre particulares, el precio y la forma de pago se acuerdan entre profesor y alumno, aunque es cierto que por varios motivos conviene al profesor tomar la iniciativa siendo el que proponga una fórmula de pago que le resulte cómoda.
Cómo cobrar clases particulares
Cobrar clases partiulares a diario
Para profesores nuevos, profesores que no conocen al alumno o cuando se trata de clases espaciadas en el tiempo o según la demanda, la forma de pago más sencilla es el pago al finalizar cada una de las clases.
De esta forma, se evita la necesidad de tener que llevar un registro de las horas que hay que cobrar y, además, se evitan los problemas relacionados con la tardanza en los pagos y las solicitudes de pago, que tan incómodas resultan y que favorecen la creación de un clima incómodo en la clase.
Cobrar clases particulares de forma semanal
Es la forma de pago más habitual y también la más recomendable cuando el número de clases por semana es de dos o tres horas y de forma regular. Resulta motivador y es un aliciente para mejorar como profesor particular, además, para el alumno también es un sistema más agradable, ya que las cantidades a pagar no son tan elevadas.
Cobrar clases particulares por meses
Al pensar en cómo cobrar clases particulares, el pago mensual podría parecer la forma más habitual, sin embargo, retrasa el momento de que el profesor vea el dinero y, para el alumno puede sumarse un importe importante que hace que pierda interés en las clases.
Solo es recomendable cundo se ha ajustado el precio debido al número de clases y no es posible divivirlo o cuando el alumno solicita este tipo de pagos por alguna cuestión en concreto.
Cobrar clases particulares por packs
Desde hace algún tiempo, han comenzado a ofertarse paquetes de clases particulares con un número de horas concreto y con un precio cerrado que supone un ahorro frente a la tarifa horaria normal. Este tipo de packs son un buen recurso para conseguir nuevos alumnos y para fidelizarlos, al tiempo que se mantienen los alumnos habituales.
Sin embargo, este sistema también implica un cierto grado de confianza entre las partes, por ello, cómo cobrar clases particulares en packs debería implicar que tanto el alumno como el profesor tuvieran las mismas ventajas e inconvenientes, por ejemplo, un pago del 50% al inicio de las clases y el resto al concluir estas.
En cualquier caso, si se opta por este sistema para ofrecer clases particulares a los alumnos es más que recomendable redactar algún tipo de documento por escrito en el que se establezcan las condiciones y los límites del pack de clases particulares.
Estas son las formas más comunes, pero cómo cobrar clases particulares, al final, se reduce en un acuerdo entre el profesor y su alumno.
